Muro

Una aplicación directa de las propiedades de los polígonos funiculares lo constituyen los muros. Éstos deben soportar, además de su propio peso, el empuje adicional proporcionado por vigas o arcos que cargan su parte superior. Puede considerarse el muro, formado por sillares, como un caso particular de arco, en el que todas las fuerzas tienen la misma línea de acción. Considérese, en primer lugar, el punto Q intersección de la carga que soporta el sillar superior del muro con la recta soporte de los pesos de los propios sillares.

En el siguiente applet puede variar la altura del arco (deslizador derecho), la anchura de la pared (deslizador superior), la densidad de su material (deslizador izquierdo) y el peso vertical superpuesto (deslizador inferior), observando la curva funicular en el muro. Si transciende sus dimensiones, la pared se desmoronará.

Considérese el polígono de Varignon del sistema de fuerzas, con polo en P. Obviamente, las pendientes de los lados del polígono funicular serán

tanak = tana0 + k f
T0
donde T0 es la componente horizontal de Ti. Si la altura de cada sillar es h, su anchura es e y el peso por unidad de superficie vista es q, entonces f = qhe. Tomando origen de coordenadas en Q, y ejes x horizontal e y vertical ascendente, se tiene
yk = -k h
y
xk = - yk-yQ
tana0 + k q h e
T0
con una asíntota vertical en
x = T0
qe
Para que un muro alto aguante, debe verificarse que
x = T0
qe
£ e
2
Þ e £ æ
ç
è
2 T0
q
ö
÷
ø
1/2